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La armadura de los terapeutas
Los psicólogos somos profesionales muy formados en la ciencia de la psicología. Nos pegamos años y años estudiando la psique humana, los procesos mentales, el pensamiento, las emociones… nunca dejamos de investigar ni de estudiar.
Por muy formados que estemos, a veces en sesiones escuchamos casos que nos tocan el corazón.

Sufrimiento y psicología.

Tenemos que tratar casos de extrema gravedad, en los que se nos encogen los corazones, se nos parte el alma y debemos seguir firmes sentados delante de nuestros consultantes.
A veces, los psicólogos también sufrimos por ello. Debemos callar, escuchar, guiar y aprender de las miles de personas que desnudan lo más profundo de su ser ante nosotros.
Pero muchas veces nos derrumbamos. Y seguimos de pie en el silencio de nuestro sufrimiento. Es un esfuerzo extra que no se ve, que no se paga, ni se computa.
Ser psicólogo no es sólo estudiar una carrera. Es dejar un pedazo de tí y llevarte un trozo de la otra persona para poder sacarla del abismo… y ante este gran acto, no está permitido desplomarse.
O sí, con ell@s…
Sara Oneca
Psicóloga Sanitaria N-01642
¿Cómo tomar decisiones?

Tomar decisiones no es una cuestión sencilla, pero para algunas personas se convierte en un auténtico suplicio. Desde la decisión más sencilla hasta la más complicada. Tomar decisiones se divide en tres componentes que hay que tener en cuenta:

  1. Acciones alternativas.
  2. Consecuencias (evaluación de los resultados en términos de bueno o malo)
  3. Sucesos inciertos. Tolerancia a la incertidumbre de lo que no controlo.

¿Qué puede estar bloqueándome a la hora de tomar decisiones?

  1. El perfeccionismo. Recuerda que perseguir este concepto es como correr detrás del correcaminos, no lo vas a alcanzar porque no existe.
  2. Falta de asertividad. Me cuesta comunicar decisiones difíciles.
  3. Dependencia del otro. Siempre he necesitado la opinión de los demás por miedo a fallar.
  4. Baja expectativa de autoeficacia. No me veo lo suficientemente válido para tomar la decisión correcta. (recuerda que no hay decisiones correctas. La vida es exposición).

Tranquilo, si eres de los que te cuesta tomar decisiones, te voy a ofrecer unos tips:

Cómo tomar decisiones:

  1. ¿Cuál es el problema y qué control tengo sobre él?
  2. ¿Me veo eficaz y con recursos para hacerle frente? (autoeficacia)
  3. ¿Soy capaz de afrontar el resultado sea cual sea?

Técnica de solución de problemas de D´Zurilla y Goldfried:

1. ¿Qué actitud tienes ante la situación? ¿Miedo, evitación, buena predisposición a afrontarlo?
2. Define el problema y plantea metas realistas.
3. Genera distintas alternativas al problema. Proponer varias soluciones aumenta la probabilidad de solucionarlo.
4. Toma decisiones, no puedes saltarte este paso. Valora las consecuencias de cada alternativa y selecciona la que mejor resuelva la situación.
5. Ejecuta tu decisión. Pon en práctica la decisión y evalúa resultados y cómo te has sentido después.

La incapacidad para tomar decisiones es una secuela mental de haber estado años sin hacerlo, sin confiar en ti, sin permitirte arriesgarte y sin hacerte la pregunta, ¿Qué es lo peor que puede pasar si no resulta como deseo?

Recuerda que la vida son siempre decisiones y que en muchas ocasiones tenemos más recursos de lo que pensamos. No olvides actuar conforme a tus valores.

¿Necesitas ayuda?

Si es así, estaré encantada de ayudarte. Haz clic aquí para reservar tu terapia on line.

Sara Oneca.

Sara Oneca
Mindfulness, con la psicóloga Sara Oneca. ¡Aquí te enseño a hacerlo!

Con este vídeo aprenderás a practicar mindfulness. Dedícate unos minutos del día a ti.

¿Qué es el mindfulness?

Se podría traducir algo así como «atención plena». Sí, atención plena en ti mismo.

¿Qué beneficios tiene el mindfluness?

El profesor Jon Kabat-Zinn, fundador y exdirector de la Clínica de Reducción del Estrés del Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, ayudó a llevar la práctica de la meditación consciente a la medicina convencional y demostró que la práctica de mindfulness puede traer mejoras, tanto en los síntomas físicos como psicológicos. Así como cambios positivos en la salud, las actitudes y los comportamientos.

El mindfulness mejora el bienestar. Apoya muchas actitudes que contribuyen a una vida más satisfactoria. Ser consciente hace que te sea más fácil saborear los placeres de la vida a medida que van llegando. El mindfulness te ayuda a participar plenamente en tu propia vida y te otorga una mayor capacidad para enfrentarte a situaciones adversas. Al centrarte en el aquí y el ahora, es menos probable que te dejes atrapar por preocupaciones sobre el futuro o pierdas el tiempo pensando en el pasado. Te permite formar conexiones más profundas con los demás.

El mindfulness mejora la salud física. Si un mayor bienestar emocional no te parece un incentivo suficiente, los científicos han descubierto que las técnicas de mindfulness ayudan a mejorar la salud física de varias maneras. El mindfulness ayuda a aliviar el estrés, puede mejorar ciertas dolencias cardíacas, bajar tu presión arterial, reducir el dolor crónico, mejorar el sueño y aliviar las dificultades gastrointestinales.

El mindfulness mejora la salud mental. En los últimos años, los psicoterapeutas hemos recurrido a la meditación consciente como un elemento importante en el tratamiento de una serie de problemas, entre ellos: depresión, abuso de sustancias, trastornos alimentarios, conflictos de pareja, trastornos de ansiedad y trastorno obsesivo-compulsivo. El mindfulness es una excelente herramienta para dar un paso más en tu salud.

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Sara Oneca.